Lucas Matthysse se rajo: no hay otra manera de poner las cosas

lucas matthysse pierde-afpNo soy ningún médico ni nada cercano a esta noble profesión, pero siempre he opinado que si Muhammad Ali se retira después del “Thrilla in Manila” hace 40 años, no estaría sufriendo del mal que padece en la actualidad a los 73 años. En uno de los combates más grandes de la historia de los completos, Ali venció por KOT a su némesis Joe Frazier. En ese combate realizado en Manila, Filipinas en 1975 se acabaron tanto Frazier como Ali. La imperdonable humedad de esa capital asiática puso a ambos peleadores al borde del colapso y la muerte.

Pero como muchos boxeadores, Ali no supo retirarse a tiempo y siguió librando cruentos combates ante peleadores en su apogeo como Larry Holmes, quien le dio una soberana paliza. Ya antes, en 1974, había peleado ante el noqueador George Foreman en “Rumble in the Jungle” y aunque Ali noqueó a Foreman en el octavo asalto, Ali recibió mucho castigo. Al carismático ex campeón lo acaban de festejar por haber librado ese combate ante Frazier en 1975 y por haber aparecido en múltiples ocasiones en la pasta de  Sports Illustrated. Ali sufre del mal de Parkinson’s y resulta muy triste verlo en estas lastimosas condiciones.

El ponchador argentino Lucas Matthysse, como lo hiciera  Roberto Durán hace unas décadas ante Sugar Ray Leonard, simplemente se rajó en su pelea ante Viktor Postol. Ambos noqueadores se rajaron ante circunstancias similares. Durán, frustrado por no poder acertar sus mortíferos golpes en la humanidad del elusivo Leonard, optó por el clásico “no más”, frase que cargará como un estigma durante el resto de su vida a pesar de que el centroamericano fue siempre un macho arriba del ring.

Matthysse, con una bien ganada reputación de ser una bestia arriba del entarimado, también tendrá que cargar con la “Letra Escarlata” de antaño por haberse rajado. Postol, dueño de un elegante boxeo, utilizó su mayor alcance para mantener fuera de balance al che. El ucraniano nunca dejó al argentino acercarse o repetirle golpes y esto lo frustró de tal manera que cuando le pegó una derecha a la cara, Matthysse se fue a la lona y ya no se levantó.

El “pampero”, arguyendo que no veía bien del ojo izquierdo, escuchó la cuenta final del tercer hombre con una rodilla en la lona. Matthysse pudo haberse levantado y capear el temporal para terminar el round y luego dejar a su esquina que le tratara el ojo dañado. El argentino se había hecho de una increíble reputación como noqueador dejando en la lona a púgiles como Lamont Peterson, John Molina y Humberto Soto. Pero ahora los fans van a recordarlo no por esas peleas o el sangriento combate que dio ante el ruso Ruslan Provodnikov, pero por ser un rajado.

 

Credit: Tom Hogan/Golden Boy Promotions

Credit: Tom Hogan/Golden Boy Promotions

Y ya que hablamos de Soto, el púgil mexicano de 35 años puede estar ya cerca del retiro. La Zorrita le echó ganas, pero fue superado por el invicto baja californiano Antonio Orozco de 27 años. El mochiteco peleó duro, como es su costumbre, pero cuando en el box se llega a los 35 años, la juventud seguido se impone.

 

A Vic Darchinyan le gusta pelear o lo sigue haciendo por necesidad. El armenio ya casi tiene 40 años, pero sigue machacándose el físico dentro del ensogado. Darchinyan (41-8-1, 30 KOs), quien dominó a los pesos moscas y supermoscas en su apogeo, ha perdido más batallas (4-5) que ganado desde que incursionó en los gallos y supergallos. Lo siguen contratando porque el diminuto púgil  siempre sube al ring a tratar de agradar al respetable público. En su última salida al ring puso fuera de combate al tailandés Mongkoichai Lookmuangkanch 12-5. 7 KOs) en dos asaltos. El tai ha perdido 3 combates al hilo por KO.

 

Comments (1)

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  1. Juan Pérez says:

    En mi pueblo se le dice maricón

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